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Sabemos que volveremos a salir, a reencontrarnos con los familiares y amigos que estos días no podemos ver, a visitar lugares increíbles y disfrutar de buenos momentos. Nuestro entorno es un verdadero regalo, por eso ahora debemos aprovechar para dedicarle un poco de tiempo, para valorarlo un poco más y porque no, planificar la próxima escapada a la Costa Brava. Un lugar que enamora, que puede visitarse los 365 días del año y que cuando todo esto pase te estará esperando.

La Costa Brava es especial y así lo avalan todos los que la han visitado. El interés por esta tierra y su mar ha sido desde siempre, pues desde la Prehistoria, pasando por griegos y romanos, hasta la actualidad han sido muchos los que la han visitado. Y es que su rico patrimonio histórico, la gastronomía tradicional, la gran cantidad de calas y playas, sus festivales y una larga lista que no acabaríamos nunca, hacen de la Costa Brava, la esencia del Mediterráneo.

Prepara desde casa tu escapada a la Costa Brava y no te pierdas nada

Patrimonio histórico y cultural

La Costa Brava cuenta con un amplio abanico de espacios monumentales y pueblos que merecen ser visitados. Para los amantes de la arqueología es imprescindible visitar las ruinas de Empúries, un yacimiento excepcional, pues es el único en la Península Ibérica donde conviven los restos de una ciudad griega con los restos de una ciudad romana, creada a inicios del siglo I aC sobre las estructuras de un campamento militar que se había levantado un siglo antes. También destacamos el conjunto arqueológico de Ullastret, formado por dos poblados ibéricos, el Puig de Sant Andreu, la Illa d’en Reixac y la necrópolis de Puig de Serra. Al mismo emplazamiento, en época carolingia se construyó un castillo y luego, en el siglo XII, una iglesia dedicada a San Andrés. La Ciudadela de Roses, es el tercer espacio que queremos recomendar, con restos de diferentes épocas (griegos, romanos, medievales y más contemporáneos).

La época medieval también queda bien representada con los conjuntos de Vilabertran y Peralada, el Monasterio de Sant Pere de Rodes, Tossa de Mar o el Monasterio de Sant Feliu de Guíxols. De estos, por sus vistas al Cap de Creus debemos citar el Monasterio de Sant Pere de Rodes. Uno de los numerosos testimonios de la arquitectura románica catalana y, tal vez, uno de los más sofisticados arquitectónicamente hablando. Poco antes de llegar, en coche, bici o caminando, se encuentran los restos del pueblo medieval de Santa Cruz de Rodas, con la iglesia de Santa Helena de Rodas.

Del siglo XVIII, XIX y primeros del XX destacan las casas de los indianos, de estilo antillano y casi siempre de dos pisos y con balcones, cuentan con unas fachadas repletas de elementos neoclásicos, neogóticos y modernistas adaptados a la arquitectura colonial. También tienen un gran patio ajardinado en la parte trasera presidido por fachadas con arcadas y pinturas murales. Es quizás uno de los patrimonios más desconocidos, encontrando bellas muestras de esta arquitectura en Sant Feliu de Guíxols, Begur, la Bisbal o Corçà.

Pueblos con encanto

La Costa Brava está llena de pueblos y rincones con mucho encanto, es por eso que su belleza ha atraído el interés de artistas y escritores, como Dalí, Picasso, Rusiñol o Marc Chagall. Dejando una huella que le ha dado un valor excepcional con pueblos de costa que parecen postales como Cadaqués y Calella de Palafrugell o pueblos medievales donde el tiempo se ha detenido como Peratallada, Begur o Pals. Y otros que, más alejados de la costa y del turismo, también son encantadores en cualquier época del año, como Palau-Sator, Vulpellac, Cruïlles, Monells, Madremanya, Púbol y La Pera. ¿Sabes cuáles no te puedes perder?

Esta belleza excepcional también ha favorecido el interés en grabar series, películas, anuncios y documentales desde tiempos, casi, inmemoriales. En Begur se rodó ‘De repente, el último verano’ el (1959), con Elizabeth Taylor, Katherine Hepburn y Montgomery Clift. Ava Gardner quedó enamorada de Tossa de Mar, mientras rodaban algunas escenas de ‘Pandora y el holandés errante’, en 1951. Pero sobre todo, donde últimamente está presente, es a los anuncios de Estrella Damm, donde año tras año la Costa Brava se muestra más viva que nunca.

Patrimonio Natural

La Costa Brava se caracteriza por tener un entorno natural precioso. Su reserva atrae turistas y visitantes de todo el mundo, siendo posible actividades como el senderismo, el ciclismo, el submarinismo, la observación de especies vegetales y animales etc. Un sin fin de propuestas para disfrutar del entorno a diferentes ritmos, entre calas, playas y caminos de ronda.

Con tres Parques Naturales (Parque Natural de Cap de Creus, Espacio Natural de los Aiguamolls del Empordà y Parque Natural del Montseny) y otras áreas de gran valor natural como las Islas Medes, los estanques de Banyoles y Sils, los macizos de Sillas de Tossa de Mar, el Montgrí de Torroella, las Gavarres de la Bisbal del Empordà o el Espacio Natural Protegido Castell-Cap Roig. Y no nos olvidemos de los jardines históricos, como el Jardín Botánico Marimurtra y Pinya de Rosa en Blanes, los de Cap Roig en Calella de Palafrugell y Santa Clotilde en Lloret de Mar.

Música y Festivales

La música es un valor muy importante en la Costa Brava. El territorio acoge 28 festivales de pequeño y mediano formato que se distinguen, sobre todo, por su ubicación (jardines, calas, edificios históricos y también religiosos) y por las programaciones (con artistas internacionales y también locales). Así mismo, muchos de estos eventos van acompañados de maridajes con vinos o cerveza, una destacada oferta gastronómica que resalta el arte culinario de la Costa Brava, exposiciones, etc.

Entre los de mayor renombre y proyección destacan el Festival Castell de Peralada el Festival de Torroella de Montgrí, el Festival de Música Isaac Albéniz, el Festival Internacional de Música de Cadaqués, el Festival de Porta Ferrada, el Temporada Alta o el Festival Internacional de Circo Elefante de Oro.

Gastronomía

La Costa Brava es tierra de contrastes, de mar y de montaña, de sol y de viento, de campesinos y pescadores, de comerciantes y artesanos, pero sobre todo de una buena gastronomía y de un excelente vino. La constitución geográfica de esta zona le permite obtener buenos y variados productos de la montaña, la huerta y el mar. Su ubicación junto a la frontera francesa la ha convertido en una tierra de paso, de comerciantes y mercaderes. Una mezcla que ha dado lugar a una gastronomía de compleja elaboración, pero con una base sencilla y siempre con producto de calidad.

Un buen lugar donde encontrar los mejores productos son los mercados semanales, donde casi en cada pueblo hay. O en las ferias y fiestas, aquí siempre hay representación de los productos más tradicionales: la cereza de Terrades y Llers, el espárrago de Port de la Selva, el vermut de Viladamat, la anchoa de La Escala, la botifarra de perol de Garrigàs, las setas de Llançà, el aceite de Ventalló y Espolla o los internacionalmente conocidos, brunyols del Empordà.

Si nos quedamos en casa, pronto podremos salir y disfrutar de los atractivos turísticos de la Costa Brava. Y si os decidís por esta maravillosa tierra, en el Hotel Nm Suites estaremos encantados de acogeros y de daros toda la información que necesitéis para hacer de vuestra escapada a la Costa Brava una experiencia inolvidable. Además, en el Restaurante Sa Cova podréis degustar algunos de los platos más tradicionales, para vivir la Costa Brava de una forma excepcional.

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